¡Trabaja con lo que tienes en tus manos!

Muchas veces escuché decir: “¡Trabaja con lo que tienes en tus manos!”

Y, para ser honesta, esas palabras me caían como una bofetada con la mano abierta. ¡Sí, así de fuerte!

Yo pensaba: ¿cómo me pueden decir eso cuando veo que otros tienen más oportunidades, más recursos y hasta el camino medio despejado?

Y claro, pensar así me llenaba de frustración. Me comparaba, me quejaba y sentía que siempre me faltaba algo para arrancar. Que si más dinero, que si más experiencia, que si más contactos… ¡siempre aparecía un “más”!

Hasta que un día entendí lo que en realidad significaban esas palabras.

Y no porque las circunstancias hubieran cambiado. ¡Para nada! Seguía teniendo los mismos retos, las mismas limitaciones y un montón de preguntas sin respuesta. Lo que cambió fue mi manera de mirar.

Dejé de enfocarme en lo que no tenía y empecé a reconocer lo que sí estaba a mi alcance. Fue entonces cuando entendí que esa frase no hablaba de conformarse, sino de comenzar.

¡Y qué diferencia hace eso!

Comencé a escucharla de otra manera. Ya no la escuchaba con un corazón herido, sino con una mente renovada. Y entendí que detrás de esas palabras había amor, motivación y mucha fe en lo que Dios ya había puesto en mi vida.

Porque seamos sinceros… ¿cuántas veces hemos pasado más tiempo mirando el jardín del vecino que cuidando el nuestro?

Imagina que Dios te ha dado los talentos y las herramientas necesarias para construir una vida maravillosa, pero tú sigues mirando al otro lado de la calle. Ves lo que tienen los demás, las oportunidades de otros, los logros de otros… ¡y terminas ignorando todo lo que ya tienes a tu disposición!

Qué desperdicio, ¿no?

Tener una mente renovada nos da una visión 360. Dejamos de ver únicamente problemas y comenzamos a descubrir oportunidades. Empezamos a encontrar conexiones de oro, personas valiosas que llegan a nuestra vida en el momento indicado. Descubrimos puertas que parecían cerradas, pero que en realidad siempre estuvieron ahí, esperando a que nos atreviéramos a empujarlas.

Y entonces ocurre algo maravilloso.
Sin darnos cuenta, comenzamos a avanzar.
Un paso.
Luego otro.

Y cuando miramos atrás, descubrimos que hemos recorrido mucho más de lo que imaginábamos.

Pero ojo, porque aquí hay algo importante.

Todos los días libramos una batalla campal en nuestra mente. ¡Todos los días! Una batalla contra los recuerdos, contra los miedos, contra las comparaciones y contra esas voces que insisten en repetirnos: “No puedes”, “No eres capaz”, “Eso es demasiado grande para ti”.

¡Mentiras!

Porque muchas veces el verdadero obstáculo no está afuera. Está en esas prisiones mentales que hemos construido durante años y que nos impiden vivir en libertad.

Libertad para crecer.
Libertad para creer.
Libertad para soñar.
Libertad para amar.
Libertad para atrevernos.

Cuando renovamos nuestra manera de pensar, también cambia nuestra manera de actuar. Dejamos de enfocarnos en lo que nos falta y comenzamos a trabajar con lo que sí tenemos. Dejamos de esperar el momento perfecto —porque, entre nos, casi nunca llega— y empezamos a caminar con lo que Dios puso en nuestras manos.

Hoy entiendo que trabajar con lo que tenemos en nuestras manos no significa conformarnos con poco. ¡Todo lo contrario! Significa reconocer el valor de lo que ya hemos recibido.

Porque ya se nos ha dado lo necesario para comenzar.

A eso solo hay que sumarle pasión, resistencia, amor, entrega, determinación, disciplina, constancia y muchísima fe.

Así que hoy quiero dejarte una invitación.

¡Comienza!
No mañana.
No cuando tengas todo resuelto.
No cuando desaparezcan los miedos.
Comienza hoy.

Y si en tus manos todavía cargas temor, dudas o inseguridades, suéltalas. Hazles campo a los sueños, a las ideas, a los proyectos y a todo aquello que le pone brillo a tu mirada.

Recuerda que los grandes sueños rara vez comienzan con abundancia.

Casi siempre comienzan con una persona común y corriente que decide creer en lo que ya tiene entre sus manos.

Profile Pic
Paola Andrade Castro

Experta en negocios y posicionamiento de marca. +650 artículos SEO desarrollados.

RELATED BLOGS

Creer, crear y crecer

¿y si un día decido emprender? esa pregunta me acompaño por años hasta que un día decidi dar el.